miércoles 26 de marzo de 2008

FELIZ DIA DEL AMIGO


Feliz día del amigo,

me dije a mi mismo,a mi mismo mi,

que estuvo siempre conmigo,

que siempre y desde siempre fue mi amigo.

Inseparable, me contesta y le pregunto,insoportable,

me pregunta y le contesto,

compañero de maldades, de perder y ganar,

mi propio amigo,

yo,

que a las vías del tren no lo podría empujarpor que yo iría tras el.

Me perdona, comprendemos,estamos en la misma celda,

la cárcel de la sangre y la demencia

.un enjambre de elocuencias disgregadas del dúo de uno.

Una fecha para olvidarme más que para recordarme,

¡Dime con quien andas y te diré quien eres!

Yo ando conmigo mismo,

dime si soy lo que tu crees.¡

Feliz día del amigo!me dije a mi, que nunca se lo dije.

EL MENDIGO DE TU ULTIMA LAGRIMA


Las palabras por si solas no dañan son tu piel y tu mirada las que enjuician mi silencio.
Hay palabras y hay asesinos de palabras
y ellas por si solas no son nada pero en tu boca...
me matan.
Y ya no son el fin,
ni son un medio,
ni son nada entre ellas no... ¿pero en tu piel?
En un mundo que las palabras dominanme nombro dios,
o bien un pecadorla victima,
el asesino, o un mendigo de tu ultima lagrima.
Asi del silencio me hablan y me gritan tu nombre.
Si sigo buscando ese poema es que espero de tu piel el jugo eterno.
Hay palabras que olvide en el camino.
Hay silencios.
En un mundo que las palabras dominan,
y en nuestro mundo,
me nombro el mendigo de tu ultima lagrima.

GUIARME A PERDERME


Creo ver desde el umbral de tus ojos,
el lugar donde un dia me perdi,
por eso cuando te vi, fui a buscarme.
Entre y baile donde los angeles temen pisar,
en donde se salva del perdon por haber matado a la cordura.
Tu risa, el canto mas seguro para guiarme a perderme,
susurrando el himno a lo incierto,
esfumo los barrotes en la carcel de mi espiritu;
entonces fui el que te invito a jugar en aquel patio,
el viejo juego del doctor,
que nada cura sin que nada drogue.
Por eso pude ver el umbral de tus ojos,
Por eso el dia que te vi te lleve conmigo,
por eso y para tenerte ahi,
para guiarme a perderme,
despues del umbral,
donde no exista perdon,
por haber matado a la cordura.